Nací el 5 de febrero de 1980. Hoy cumplo 45 y no he cumplido ni la mitad de los sueños que me propuse, pero sigo soñando… Miro en retrospectiva y valoro todo lo que he vivido. Viviendo un niñez sencilla, que me dio todo lo que necesitaba para desarrollar amor, agradecimiento, resiliencia, creatividad y perseverancia. Algunos de mis juegos favoritos, eran las Barbies, Natioras, Rainbow Brites, Strawberry Shorcake, CareBears, Cabbage Patch, entre otras. En mi barrio San Isidro de Canóvanas, monté a caballo (sin la silla de montar), comí en casa de mis vecinos y hasta me uní a una cantata navideña que pasaba por mi casa, entonando: “Hacía Belén, se encamina, María con su amante esposo…”. Unas veces, me iba a pie para la escuela con mis hermanos y con todos los muchachitos del barrio que se iban uniendo por el camino. Había que cruzar una avenida, pero allí estaba el siempre sonriente, Policía Padilla, qu...
Hace unos días visité New York y aunque no era la primera vez, la madurez de los años, me hace analizar la experiencia desde una perspectiva distinta. New York es un lugar icónico, protagonista de historias reales, de sueños de libertad, de películas y series que ya son parte de nuestra historia; un lugar atractivo e interesante, con climas variados que sirven de inspiración para canciones, pinturas, esculturas, música y toda clase de expresión artística. Haber nacido y vivido en una pequeña isla y enfretarme a una ciudad como NY, es un contraste de la vida como el blanco y el negro. Montada en trenes conglomerados, miraba los rostros de las personas y pensaba en que era la primera y última vez en que los vería. Veía sus facciones, enmarcadas en su bagaje cultural y sin decir una palabra, cada persona cargaba un diálogo, una historia que contar. Viajando en los trenes es vivir en un silencio ruidos...